Cartografías de la Memoria · Propuesta para el Jardín Lectura Viva · Colectivo Nuevas Voces Poéticas

Taller 03 de 05 · Escritura creativa

Cartas entre Junín y Myeong‑dong

Un encuentro imaginario entre dos calles históricas separadas por miles de kilómetros. Fotografías, postales y documentos de archivo para escribir cartas entre Medellín y Seúl.

Jóvenes 45 minutos Escritura creativa Archivo BPP

El Paseo de Junín en Medellín y Myeong-dong en Seúl son dos calles que nunca se han conocido, pero que vivieron el siglo XX de maneras sorprendentemente similares: ambas fueron el corazón de la moda, el encuentro social y la modernización de sus ciudades. Ambas vieron cómo la vida tradicional se transformaba en sensibilidad moderna frente a sus vitrinas, sus cafés, sus teatros y sus transeúntes.

En Medellín, "juninear" fue durante décadas un acto cultural propio: el paseo ritual por Junín para observar las últimas tendencias, exhibirse y propiciar el encuentro. El Teatro Junín —una de las obras arquitectónicas más ambiciosas de influencia europea en el continente— fue demolido en los años sesenta para dar paso al Edificio Coltejer, y con esa demolición la ciudad anunció su propio tránsito hacia la metrópoli industrial. En Seúl, Myeong-dong renació de las ruinas de la Guerra de Corea: en los años cincuenta y sesenta se convirtió en refugio de intelectuales, artistas y jóvenes que encontraron en sus salones de té y talleres de costura un espacio para reconstruir la identidad y la moda frente a la precariedad de la posguerra.

En este taller, los jóvenes leen las fotografías de ambas calles como testimonios silenciosos del cambio histórico. Eligen un personaje desde el archivo —un rostro, un oficio, una fachada— y le escriben una carta al otro lado del mundo. Porque buscar el porvenir, contemplar el paisaje en transformación y habitar la calle con asombro es una experiencia humana compartida: el hilo invisible que une la Medellín industrial con la Seúl de la reconstrucción.

Junín Myeong-dong
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Los tres momentos

1

Leer dos calles del mundo

Los participantes observan y leen una selección de imágenes y documentos históricos del Paseo de Junín y Myeong-dong: comerciantes en sus puestos, transeúntes con trajes de época, fachadas que cambian, tarjetas postales enviadas y nunca respondidas, oficios que ya no existen.

El ejercicio parte de una pregunta sencilla: ¿qué tienen en común estas dos calles que nunca se han conocido? A través de la observación detallada y la conversación guiada, el grupo identifica similitudes —el comercio, la gente que pasa, los edificios que envejecen— y diferencias que hacen de cada calle un mundo propio e irreproducible.

Este primer momento establece el territorio imaginario del taller: dos calles reales, documentadas, que van a encontrarse por primera vez en el espacio de una carta.

🌏 ¿Qué tienen en común estas dos calles? · ¿Qué hace única a cada una? · ¿Qué querrías contarle a alguien que vive al otro lado del mundo?
2

Construir un personaje desde el archivo

Cada participante elige una imagen o documento del archivo y construye un personaje a partir de ese material: quién es, en qué época vive, qué hace en esa calle, qué pasa a su alrededor. No se trata de inventar desde cero, sino de imaginar la vida que ya está en la fotografía — la persona que aparece al fondo, el comercio que no tiene nombre, la carta que alguien estaba a punto de enviar.

Este personaje es el que va a escribir la carta. Puede ser un comerciante del Junín de los años 40, un estudiante que pasa todos los días frente a las vitrinas de Myeong-dong en 1960, una costurera que trabaja en el último piso de un edificio que ya no existe, o cualquier habitante que la imagen sugiera.

Los facilitadores acompañan con preguntas que ayudan a precisar: ¿cómo se llama? ¿qué hora del día es cuando escribe? ¿a quién le escribe y por qué hoy, justamente hoy?

✉️ El personaje no se inventa: se descubre. Ya estaba en la fotografía, esperando que alguien le prestara atención.
3

Escribir la carta que cruza el océano

Los participantes redactan la carta. No hay una extensión mínima ni una forma obligatoria: puede ser una carta formal de negocios, una nota breve llena de urgencia, una carta de amor que llegó tarde, o una descripción de lo que se ve desde la ventana de esa calle en ese momento específico del tiempo.

La carta puede venir de Junín hacia Myeong-dong o en sentido contrario. Puede ser de un comerciante, un estudiante, un viajero, un artista, una abuela o un niño. Lo único que se pide es que sea de alguien concreto —con nombre, con calle, con hora— a alguien concreto al otro lado.

Al cierre, algunas cartas se leen en voz alta: el espacio se convierte en una sala de correspondencia donde Medellín y Seúl se escuchan por primera vez. Las cartas se exhiben durante toda la Fiesta como una correspondencia colectiva que atraviesa el océano.

📮 Las cartas se exhiben durante los diez días de la Fiesta como correspondencia viva entre dos calles del mundo.
🎁

¿Qué se llevan?

Su carta como pieza personal, parte de una correspondencia colectiva entre Medellín y Seúl que se exhibe durante la 20.ª Fiesta del Libro y la Cultura.

Cada participante se lleva algo más que una carta: se lleva la experiencia de haber habitado por un momento la piel de otra persona, de haber mirado una fotografía de archivo y haber encontrado en ella a alguien que tenía algo que decir. La carta es el testimonio de ese encuentro imaginario entre dos mundos que nunca se conocieron.

La correspondencia colectiva se exhibe durante toda la Fiesta. Visitantes de distintas edades pueden leer las cartas, recorrer el mural postal y descubrir que Junín y Myeong-dong tienen mucho más en común de lo que cualquiera imaginaría.

Accesibilidad

Sin requisito de escritura

La carta puede escribirse, dictarse oralmente o contarse de viva voz. El facilitador puede transcribir o registrar la carta junto al participante según sus necesidades.

Materiales visuales y verbales

Las instrucciones y materiales de apoyo se presentan en formato visual y verbal simultáneamente. Ningún participante depende exclusivamente del texto escrito para seguir el taller.

Individual o en parejas

El taller admite trabajo individual o por parejas. Dos participantes pueden construir juntos un personaje y redactar una carta a cuatro manos si lo prefieren.

Acompañamiento inclusivo

Los facilitadores orientan sin prescribir. No hay una carta correcta ni un personaje mejor que otro. Cada historia que emerge del archivo es válida.

✉️

El taller no requiere ningún conocimiento previo sobre Corea o sobre Medellín. Solo se necesita una fotografía, un personaje que imaginar y algo que contarle al mundo.

📷

Archivo fotográfico · Dos calles

Las imágenes del taller provienen de dos archivos en dos continentes: el de la Biblioteca Pública Piloto de Medellín —con fotografías del Paseo de Junín entre los años 50 y 70— y los archivos del Seoul Museum of History y el Seoul Metropolitan Archives —con imágenes de Myeong-dong entre 1954 y 1976. Dos calles, el mismo siglo, mundos que nunca se conocieron.

Seúl
Seoul History Archives 서울역사아카이브 Seoul Metropolitan Archives 서울기록원
Medellín · BPP
Fondo Melitón Rodríguez Fondo Gabriel Carvajal Fondo Benjamín de la Calle
Myeong-dong · Seúl
Myeongdong, Seúl, 1954, Im Eung-sik
1954 Im Eung-sik Archivo fotográfico · 중앙일보
Myung Dong, Seúl, 1976
1976 Seoul Museum of History Seoul Museum of History
Myung Dong, Seúl, 1968
1968 Seoul Metropolitan Archives Seoul Metropolitan Archives
Paseo de Junín · Medellín
Junín en 1960, fotógrafo Mario Posada, BPP
1960 Mario Posada Biblioteca Pública Piloto
Junín, León Ruiz, 1971, BPP
1971 León Ruiz Biblioteca Pública Piloto
Junín, Carlos Rodríguez, años 50, BPP
ca. 1950 Carlos Rodríguez Biblioteca Pública Piloto

Doce mil kilómetros
caben en el espacio
de una carta.

Cartas entre Junín y Myeong-dong · Taller 03 · Cartografías de la Memoria

2 calles en dos continentes
12k km entre Medellín y Seúl
45 minutos por sesión de taller
1 exposición de correspondencia colectiva
cartas durante la Fiesta